Al usar este sitio acepta el uso de cookies propias y de terceros para análisis, contenido personalizado y publicidad.       Cerrar       Más información

Noticias

08-07-2010

Rectores creen que la crisis es el peor momento para afrontar el EEES y apuestan por reformas serenas y con ingenio

Opciones

  • Imprimir Imprime esta noticia
  • Enviar Enviar a un amigo

Rectores de universidades de la Comunitat Valenciana señalaron hoy que el contexto actual de crisis económica es "el peor momento" para afrontar una reforma del sistema educativo como el que supone el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) por lo que abogaron por llevar a cabo las reformas de una manera progresiva y con "serenidad" e "ingenio".

Rectores de universidades de la Comunitat Valenciana señalaron hoy que el contexto actual de crisis económica es "el peor momento" para afrontar una reforma del sistema educativo como el que supone el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) por lo que abogaron por llevar a cabo las reformas de una manera progresiva y con "serenidad" e "ingenio".

Los máximos responsables de las instituciones académicas expresaron esta convicción en la mesa redonda 'El Espacio Europeo de Educación Superior en el Sistema Universitario Valenciano', incluida en las II Jornadas de la Comunitat Valenciana sobre la universidad del futuro, que se celebran en la sede de Valencia de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

Al acto asistieron los rectores de la Universitat de València (UV), Esteban Morcillo; Politénica de Valencia (UPV), Juan Juliá; Jaume I de Castellón (UJI), Francisco Toledo; Miguel Hernández de Elx, Jesús Rodríguez Marín; y Universidad Católica de Valencia, José Alfredo Peris Cancio. El coloquio estuvo moderado por la secretaria autonómica de Universidad, Maria Amparo Camarero.

Francisco Toledo manifestó en una de sus intervenciones que "este momento de crisis económica global es el peor para acometer un proceso de esta envergadura", ya que, según recalcó, existe el "peligro de que todo cambie para que todo siga igual". "Y eso no nos lo podemos permitir", aseveró el rector de la UJI, que apostó por echar mano de "todo el ingenio".

Por su parte, Esteban Morcillo reconoció que el escenario es "incómodo" porque el "maro económico es desfavorable" cuando, justamente, el EEES implica expansión. El rector de la UV agregó que, a pesar de la insistencia en que el cambio no podía ser a coste cero, la situación actual "va a tener que ser muy ajustada económicamente".

En términos parecidos, Juan Juliá señaló que la implantación de Bolonia se produce "en una coyuntura nada fácil" pero apuntó que "no hay que perder de vista que Europa hace el EEES para mejorar la competividad económica con una mejor contribución de la Universidad" al desarrollo. Desde ese punto de vista, dijo, las universidades deben continuar pensando que el proceso ofrece una "oportunidad" aunque va a haber "más dificultad para cumplir sus objetivos", matizó.

Jesús Rodríguez Marín hizo notar que la transformación del sistema ha pasado de ser "a coste cero a menor coste", lo que lo hará "aún más difícil". "Es como andar sobre la cuerda floja pero ahora además sin pértiga", dijo de forma gráfica.

El representante de la Miguel Hernández puso de relieve también algunos de los problemas que, a su parecer, presenta la adaptación, como las dificultades para la movilidad de los estudiantes --a causa de las carencias en lengua inglesa y de recursos para fomentarla-- y el hecho de que España haya optado por una fórmula de 4+1 (cuatro años de grado y uno de máster) en vez del 3+2 mayoritario en el resto de Europa.

Asimismo, avanzó que el ajuste del profesorado será también un "problema serio" y puso como ejemplo que la titulación de Derecho pasa a cuatro años, con lo que sobran docentes, y la de Podología a tres, con lo que faltan. "¿Qué vamos a hacer con los excedentes, a menos que convenzamos a los profesores de la importancia del 'derecho podológico'", ironizó.

Por su parte, José Alfredo Peris Cancio enfatizo "la importancia de la palabra proceso" y consideró Bolonia "no es un momento de llegada sino la aceptación de estar en tensión constante para adaptar las titulaciones a las demandas de la sociedad" y evitar de este modo que los planes de estudios tengan "olor a naftalina". "Vivimos un momento de mucha incertidumbre y existe la percepción de que la crisis es bastante profunda por lo que la reformas se deben hacer en un clima de serenidad", subrayó.

En este punto, la secretaria autonómica de Universidad, María Amparo Camarero, aclaró que las universidades valencianas siguen disponiendo de recursos y que, precisamente, la partida reservada para ellas es por el momento una de las pocas exentas de reajustes. "No creo que los rectores de las universidades valencianas quieran cambiarse por el de instituciones de otras comunidades autónomas", apostilló.

DEBERES HECHOS

Al respecto, Juan Juliá reconoció el esfuerzo de la Administración autonómica y puntualizó también que las universidades valencianas "han hecho sus deberes" al introducir medidas de contención.

El responsable de la Politécnica añadió que, aunque las universidades son conscientes de la actual coyuntura, hay que seguir demandando financiación para que "en el momento presupuestario adecuado se pueda regresar a la senda del crecimiento".

Fuente: http://www.que.es