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05-11-2010

Radiografía del Plan Bolonia en la Universidad de Málaga

Los decanos denuncian la falta de espacio y la sobrecarga lectiva de los docentes como principales problemas de la implantación del grado este año.

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El curso en la Universidad de Málaga (UMA) arrancó, pero con dificultades. Sobre todo, se hicieron patentes en algunas facultades la falta de espacio y la mayor carga lectiva de los docentes por el hecho de tener que asumir este año tres nuevas titulaciones y la adaptaciones que requiere el nuevo Espacio Europeo de Enseñanza Superior (EEES), o más conocido como Plan Bolonia.
Ante la falta de espacio denunciada por los decanos, el vicerrector de Infraestructuras y Sostenibilidad, Rafael Morales, explicó que el pasado curso la inversión de las obras que se ejecutaron este verano para la adaptación de los centros a las exigencias del Espacio Europeo de Enseñanza Superior –tales como la ampliación o división de aulas para acoger a grupos más pequeños–, fue de tres millones de euros, y que se atendió a las peticiones de las distintas facultades.
«Por supuesto irán surgiendo nuevas necesidades, la situación es mejorable e iremos recopilando la información», explicó Morales, que estimó que para 2011 puede ser necesaria una inversión similar a la del año anterior, otros tres millones de euros.
La decana de la Facultad de Derecho, Yolanda García, reconoció que está siendo un comienzo un poco más complicado que otros años, porque hay muchos más grupos a los que atender. «Hay 647 nuevos alumnos en el grado en Derecho, 200 de ellos son adaptados», afirmó, refiriéndose a aquellos a los que se les habían conservado las asignaturas aprobadas para incluirlos en el nuevo plan.
Para adaptar las antiguas asignaturas anuales y dejar la licenciatura de cinco años en un grado de cuatro han hecho una remodelación total del plan de estudios; por ejemplo, una asignatura que en la licenciatura se cursaba en dos años, se convierte en una o en dos semestrales, más una optativa, para que se abarque más o menos la misma temática.
Por otra parte, García denunció que tenían problemas de espacio al haberse multiplicado los grupos. «Ahora estamos a un rendimiento del 100% y se necesitan más aulas para los exámenes, de momento nos mantenemos, pero hacemos turnos para que las aulas estén mas utilizadas de lo que estaban antes», explicó, a la par que añadió que probablemente «habrá que recurrir a los aularios en época de exámenes».
Para paliar la mayor demanda de profesores de los grados, la decana de la Facultad de Derecho aseguró que la mayoría de los profesores han disminuido el tiempo dedicado a la parte investigadora y a las tareas para asumir una mayor carga docente.

Sillas adicionales

El decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, Eugenio Luque, explicó que habían tenido algunas incidencias con la implantación de los grados por la exigencia de clases con menos alumnos que el antiguo plan de estudios. «Los grupos grandes tienen que tener un tamaño y, los alumnos adaptados del antiguo plan a los grados no se podía predecir cuántos iban a ser, por ello los grupos de grado tienen más alumnos y eso ha provocado que tengamos problemas de capacidad de aula puntuales, pero sólo en el nuevo grado de Finanzas y Contabilidad», especificó Luque, al mismo tiempo que ejemplificó que en un aula de 90 alumnos, tienen que caber máximo 94, y se llega a los 105.
Estamos subsanándolo con sillas adicionales, son muchos alumnos porque ha resultado ser un grado muy demandado», razonó. Lo peor, a juicio de Luque, pueden ser los años que vengan cuando haya repetidores, que avancen los grupos y haga falta más espacio.
En cuanto al profesorado, Luque explicó que, en el caso del nuevo grado de Finanzas y Contabilidad, para cubrir las horas lectivas de estos grupos reducidos que exige el Espacio Europeo de Educación Superior, en algunos departamentos se ha excedido la capacidad docente. «Están dando clases por encima de su capacidad; y, aunque es un periodo de restricciones, hay mucho desequilibrio en la UMA porque hay otros departamentos que tienen una carga docente bastante inferior», señaló el decano. «Somos conscientes de que la situación no es la mejor, pero, para habilitar grupos pequeños, son necesarias las mejoras en estos aspectos», concluyó.

Adaptación al plan

«De la adaptación del plan antiguo al nuevo, veremos el resultado al final», indicó. «Los alumnos a los que les quedaban muchas asignaturas de primer curso han tenido que pasarse al grado casi todos ya que no se dan clases de primero y no les merecía la pena seguir con el plan antiguo», manifestó el decano, que indicó que estos casos habían sido unos 130 en Administración y Dirección de empresas y unos 90 en Economía. Los que no se han adaptado pueden seguir presentándose a algunas convocatorias más de exámenes.
El decano de Educación, José Francisco Murillo, admitió que también tienen problemas de espacio y que los grupos en algún caso llegan a los 72 alumnos. «Hemos tenido que reconvertir un laboratorio de química en aula, no hay un segundo en el que no tengamos las aulas ocupadas», afirmó, al tiempo que denunció que se habían visto obligados a no admitir cambios de grupo de alumnos que estaban trabajando porque no había espacio en los grupos de turno de mañana. Asimismo, Murillo aseguró que hay pocos despachos para los profesores, que tienen que algunos de ellos hasta seis docentes.
Por contra, el decano de la Facultad de Comercio y Gestión, Francisco Cantalejo, aseguró que su centro no había tenido problemas de espacio ya que es nuevo y está adaptado a las necesidades del Plan de Bolonia y sus parámetros de alumnos, pero reconoció que sí que se ha notado en la titulación nueva de Comercio y Gestión la distinta asignación del profesorado ya que no tiene el mismo plan de estudios que Empresariales.
«Estamos cubriendo la docencia de manera provisional», admitió, al mismo tiempo que especificó que los profesores están haciendo un esfuerzo y, en un par de casos, superando las horas semanales que tienen que dar. «Quizá algún departamento tenga que reforzar plantilla», vaticinó. El nuevo grado de Comercio y Gestión cuenta con 300 alumnos de nuevo ingreso y más 75 de adaptaciones del antiguo título en el primer curso.
En total en el centro hay más de 2.400 alumnos entre Marketing, Gestión y Administración más los grados de empresariales.
Adaptar la diplomatura de tres años de Empresariales al nuevo grado de Marketing de cuatro años no ha sido tarea fácil. Algunos alumnos de primero, al no haber docencia de la diplomatura en ese título este año, han preferido adaptarse, pero otros siguen con la diplomatura.
En el campus de El Ejido, en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura, su director, José Ramón Moreno manifestó que la adaptación al Plan Bolonia ha sido buena. «Los profesores se han adaptado bien, veníamos preparándolo años atrás. Las únicas incidencias de comienzo de curso han sido en las instalaciones, ya que por el cambio de edificio al campus de El Ejido que hicimos el año pasado vamos con un poco de retraso», aseguró Moreno, que añadió que, al haber solo un grupo de alumnos, el Plan de Bolonia es más abordable. «Tenemos 78 alumnos en el grupo grande y 25 en los pequeños», concretó.
Asimismo, explicó que el grado tiene tres horas y media de docencia al día frente a las seis diarias anteriores, por lo que la carga docente no se ha visto incrementada, ya que muchas horas se han sustituido por trabajo de los alumnos.

Clases prestadas

Sin embargo, el decano de Psicología, Julián Almaraz, explicó que de los alumnos de Logopedia habían tenido que recurrir a dar sus clases en la Facultad de Medicina por la falta de espacio que ha provocado la segmentación del alumnado en grupos más pequeños; «aunque seguimos usando las dependencias del aulario Gerald Brenan, ya no son suficientes y Medicina nos ha cedido sus aulas por la tarde», declaró.
Esto fue ideado así porque muchas de las asignaturas de los alumnos de primero y segundo de Logopedia eran impartidas por departamentos que se encontraban en Medicina. «Estamos a la espera de que empiecen las obras del nuevo edificio de Psicología, esperamos que sea pronto», sostuvo Almaraz. «Además, la carga lectiva de los docentes en el grado es superior, como lo aprobó el Consejo de Gobierno, algo con lo que no estaban de acuerdo y que ha provocado cierto malestar entre el profesorado, como ya comuniqué», aseguró el decano.
Por su parte, la Facultad de Ciencias ha registrado este año un aumento de matriculaciones de nuevo ingreso, hasta el punto que se han cubierto todas las plazas ofertadas (200 para Biología; 75 Matemáticas; 70-75 Química; 70-75 Ingeniería Química, y 150 Ciencias Ambientales. Un 20% de los alumnos de Biología del plan antiguo se han pasado al grado, mientras que el resto de títulos la cifra ha oscilado entre el 10 y el 15%. «Mayoritariamente, lo han hecho alumnos que el curso pasado terminaron su primer año de carrera con malos resultados», precisa.
En cuanto a Infraestructuras, el decano aseguró que falta mobiliario en unos laboratorios que se han habilitado en el Aulario Severo Ochoa, donde este año están más justos al compartir espacio con Ciencias de la Comunicación en el sótano del edificio. «Pero era necesario aumentar el número de laboratorios porque cuatro asignaturas prácticas de Biología nos obligan a utilizarlos. Además, la adaptación a Plan Bolonia ha conllevado crear dos aulas nuevas de informáticas para atender las demandas de Bioinformática y Matemáticas», precisó Quirante.

Deberes hechos

El decano dice que han hecho los deberes y que se han previsto profesores para todos los grupos. «Eso sí, la nueva metodología nos ha obligado a reuniones de coordinación que antes no se hacían, pero que ahora son necesarias para planificar el trabajo del estudiante», concluyó.
El vicedecano de Ordenación Académica de Medicina, José Pablo Lara, aseguró por su parte que en su facultad la adaptación había sido prevista y, aunque hay un grupo grande de 170 alumnos, a cambio han creado en el primer curso diez grupos pequeños de 17 estudiantes cada uno, más de los que los que exige el EEES. Así pues, destacó que ha habido grandes cambios en el modo de evaluación, que ahora es continua, y que todos estas nuevas directrices fueron explicadas a los alumnos de nuevo ingreso.
Pese a que Filosofía y Letras ya implantó el pasado año el grado en tres de sus ocho títulos (Traducción e Interpretación, Historia del Arte y Filología Hispánica) no ha estado exenta de dificultades. El aumento generalizado de alumnos ha sido la principal causa, y en el caso de Geografía y Gestión del Territorio se ha llegado a triplicar, lo que ha obligado al centro a hacer importantes ajustes en los grupos.
El resto de títulos, bien porque implantaron el grado el pasado año o porque gozan de edificios nuevos con espacios suficientes, han hecho frente al Plan Bolonia con menos dificultades.

Un grado enfocado a la empresa comercial

El nuevo grado en Marketing, según las palabras del decano de Comercio y Gestión, Francisco Cantalejo, está teniendo buena acogida. Fueron 300 los alumnos de nuevo ingreso, y se cubrieron las plazas aunque en el pasado mes de octubre aún quedaban algunas renuncias de ocho alumnos y una lista de espera de 150. Es una titulación enmarcada dentro de las cinco del área de Economía y empresa, tiene una base común, pero orientado al marketing; se dedica más al área comercial de la empresa. «Creo que lo que le ven a esta titulación los alumnos es que en Málaga un gran porcentaje de las empresas son comerciales, es un grado atractivo», opinó el Cantalejo.

Matrículas de última hora en Económicas

El decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, Eugenio Luque, explicó que la nueva titulación de Finanzas y Contabilidad había arrancado con algunos problemas. Por ejemplo, hay alumnos que se han matriculado tarde.
«Había 260 plazas ofertadas, 100 se cubrieron en junio y las 160 restantes quedaron para septiembre; si la selectividad se realiza el 20 de octubre y empezamos las clases poco después, es un problema», expuso Luque, a la par que concretó que las otras dos titulaciones estaban más o menos cubiertas, pero los alumnos no conocen mucho el contenido de la nueva titulación, por lo que recalcó que en el mes de octubre todavía se estaban matriculando algunos alumnos.
Estos estudiantes, por tanto, entraron casi un mes mas tarde, como por ejemplo algunos que se incorporaban al no haber podido entrar en otras titulaciones ya que en esta de Economía y finanzas quedaban plazas por esas fechas tan avanzadas.
Así, se generó un problema al inicio del curso. «Debería abrirse un debate para plantear un cambio de fecha y adelantar la selectividad de septiembre a julio, este problema no es nuevo, pero ha quedado patente al haber este grado nuevo», enunció el decano.
Eugenio Luque explicó que se había hecho evidente una contradicción: «Los grados exigen la asistencia obligatoria, pero no cumplimos con los preceptos de Bolonia porque no pueden venir los alumnos si aún no están matriculados».

La nueva titulación de Derecho: Criminología

Cuenta con 75 alumnos de nuevo ingreso y la decana de Derecho, Yolanda García, aseguró que se ha quedado bastante gente en lista de espera. «No hemos ofertado más plazas pensando en las infraestructuras y la capacidad del profesorado», aseveró la decana, a la par que indicó que al principio de curso los alumnos tuvieron que esperar un poco en una asignatura en la que faltaba por ejecutarse la contratación del profesor pero que esta incidencia ya ha sido resuelta. La puesta en marcha de este grado en Criminología, según indicó García, requirió mucho esfuerzo, pero ha tenido una buena aceptación y los alumnos que han entrado lo han hecho con una nota media muy alta, casi un 12 sobre 14 puntos.

Autora: SELENA VEGA
Fuente: http://www.diariosur.es