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19-03-2009

Los rectores cierran filas tras la decisión de su colega de la UB

Ramírez afirma que la "escalada de violencia" estudiantil forzó el desalojo.Destaca que los golpes se registraron

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El rector de la Universitat de Barcelona (UB), Dídac Ramírez, enumeró ayer la lista de incidentes que, sumados, han puesto a los estudiantes encerrados en el rectorado al otro lado de "la línea roja" de lo tolerable. "Un alumno de la Facultad de Geografía e Historia fue agredido por otro estudiante, una vigilante presentó una denuncia por agresión, una vicerrectora no pudo impartir su clase y durante el fin de semana algunos manifestantes se mostraron agresivos con el personal del edificio", protestó Ramírez. Lo definió como "una escalada de violencia".

PRIMERO, MORESO

Desde ayer, el rector de la UB está, pues, en la orla de archienemigos de los anti-Bolonia, al lado mismo de otro colega, el de la Pompeu Fabra, Josep Joan Moreso. El segundo se ha significado por subrayar la nula voluntad de diálogo de los estudiantes que se manifiestan con formas violentas contra la puesta en marcha del espacio europeo de educación superior y por encarar sin medias tintas el desalojo de los espacios universitarios ocupados. El primero tomó ayer la decisión de poner fin al más sim-
bólico y antiestético de los encierros: el del rectorado de la UB, que impedía la celebración de cualquier actividad cultural en el espacio del vestíbulo del edifico histórico, acostumbrado a acoger exposiciones.
A través de un comunicado, la Asociación Catalana d'Universitat Públiques (ACUP) cerró filas tras Ramírez. La nota era inequívoca. "Pleno apoyo al rector por su diálogo constante" y defensa a ultranza de que los recintos académicos sean un lugar de "libre expresión de las ideas sin ningún tipo de coacciones" y en los que los espacios públicos sean "para todo el mundo". No obstante, más allá de la nota, los intentos de recabar opiniones con nombres y apellidos en el mundo universitario fueron ayer inútiles.
Sobre el desalojo y las cargas policiales, Ramírez precisó algunos detalles. Destacó que a él le constaba que el desalojo se había producido sin incidentes y que, por lo tanto, los golpes y las detenciones tuvieron lugar "fuera de las puertas de la universidad". Y subrayó que a él tampoco le gustaba ver a la policía en la universidad. "Siento mucho que las fuerzas de seguridad hayan tenido que entrar, pero también tengo que decir que los mossos de hoy en día no tienen nada que ver con los grises, delante de los cuales a mí también me toco correr", explicó.

Fuente: http://www.elperiodico.com