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14-09-2009

Josep Huguet: Solo debería crecer la financiación de las universidades vinculada a objetivos

TITULAR DE INNOVACIÓ, UNIVERSITATS I EMPRESA DESDE EL 2006.

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A un año vista del final de la legislatura, el titular de la conselleria de la que dependen las universidades y la investigación expone las fórmulas por las que apuesta para estimular la eficiencia del sistema y mejorar su posición en el contexto español y europeo.

–En los últimos años, los rectores han insistido en que la incorporación al espacio europeo de educación superior (EEES) no podía hacerse a coste cero, pero finalmente no parece que se haya destinado demasiado dinero a ello.
–La incorporación al EEES requerirá un incremento de los recursos públicos, aunque en Catalunya ya ha habido incrementos en los últimos años. Estamos en un momento complicado, pero haremos lo que podamos.

–¿Cómo aborda la confección del nuevo plan de financiación de las universidades, que tendrá que cerrarse en el 2010?
–Existe la voluntad de que solo aumente la financiación del paquete de objetivos y una parte de esos recursos pueden tener que ver, por ejemplo, con la aplicación del proceso de Bolonia y la adaptación al EEES. Quien lo aplique mejor tendrá más dinero.

–¿Cómo se miden los objetivos?
–Eso va ligado a la mayor transparencia. Si hemos de dar dinero por objetivos, los datos sobre eficiencia y resultados de las universidades han de ser públicos. Y todas las universidades han de contar con una contabilidad analítica para que se puedan hacer comparaciones. Es otro pequeño paso, otra pequeña conquista. Estos mecanismos permitirán transformar en profundidad el modelo.

–¿Hay margen para optimizar los recursos que ya existen?
Si hubiese una gobernanza mejor, los recursos podrían reordenarse. Me refiero a si hubiera un acuerdo interuniversitario.

–Explíquese.
Si creamos un marco común bajo el paraguas de la denominación Universitat de Catalunya, como mínimo con las universidades públicas –tomando como modelo el que rige para la Universidad de California–, que permitiera un gobierno con algunas competencias comunes al conjunto universitario, serían planteables cuestiones como la movilidad de profesores entre universidades y la reordenación del mapa de titulaciones. Si se pueden mover recursos, hay suficiente profesorado para afrontar las necesidades de futuro.

–¿Cómo sería ese gobierno?
SEnDEsto es lo que hay que pactar en los próximos meses.

–El Gobierno central impulsa un proyecto para elegir campus universitarios de excelencia que recibirán recursos económicos adicionales.
Es una idea interesante, pero hay que matizar que se trata de dinero destinado a construir infraestructuras, al menos en sus primeras fases, y que son, en buena medida, créditos subvencionados. O sea, las universidades han de prever cómo lo devuelven teniendo en cuenta el dinero que recibirán de la Generalitat. No habrá dinero suplementario.

–Las elegidas serán unas pocas.
Elegir siempre es complicado. Yo propuse que el sistema universitario catalán presentase como tal dos o tres proyectos agrupados de excelencia, pero los rectores han optado por competir entre ellos. Ahora hemos de ser conscientes de que solo la cuarta parte de las universidades conseguirán lo que quieren.

–¿Qué va a ocurrir con las convocatorias de ayudas a los campus de excelencia de años venideros?
Vamos a intentar que las legítimas aspiraciones de cada universidad vayan encajando con una cierta visión integradora del sistema universitario, especialmente en el área barcelonesa, que se ajuste al mapa de excelencia que estamos confeccionando y ultimaremos en pocos meses.

–¿Un mapa de excelencia?
El mapa recogerá una clasificación de centros de investigación, centros tecnológicos y parques científicos. En el área de Barcelona, por ejemplo, hay tres polos claros: el área universitaria del Besòs-Poblenou, la de Diagonal-Castelldefels y la del Vallès. A ellos habría que añadir los de Tarragona-Reus, Lleida, Girona y la Catalunya central. Cada uno de los focos ha de apostar por especializarse. Ahora mismo tenemos demasiados centros sin masa crítica.

–¿Qué puede hacer la Generalitat para favorecer la concentración?
Podemos incentivar económicamente las agrupaciones, los proyectos liderados por los más fuertes.

–¿Se corre el riesgo de que acaben desapareciendo centros?
Podría ser así. Hay que concentrar, aliarse y situarse en red. No cerramos la puerta a nadie, si son buenos saldrán adelante, pero tendrán que trabajar en red, cooperar. De lo contrario acabarán descolgados del sistema.
Hay que ordenar el sistema, no manu militari, sino por decantación.

–La Agència de Recerca de Catalunya (ARC) se ha quedado sin jefe justo antes de ponerse en marcha. ¿Va a retrasarse todo?
–No, la marcha de Joan Comella no supondrá un cambio de línea. El objetivo es que todos los organismos de la ACR empiecen a funcionar juntos el próximo enero, en un local conjunto, aunque todavía no sean legalmente parte de ella.

–¿Para qué se crea la ARC?
–Lo esencial es para simplificar, tener más coherencia, ser más eficientes. Cuando yo llegué a la conselleria había cinco entes que tocaban aspectos de investigación. Ahora pasamos a uno.

–¿Quién estará al frente?
–Lo que he hecho para sustituir a Comella es buscar un buen gestor, Albert Castellanos. Luego ya se verá si es el director definitivo, pues deberá hacerse un concurso.

–Diga una apuesta para mejorar la calidad de la innovación y la ciencia que se hace en Catalunya.
–Insisto en lo mismo: creo que se ha de fomentar el dinero competitivo para investigación. Otra posibilidad sería que cuando se hagan concursos públicos se tenga en cuenta la innovación.

–¿Cada vez hay menos dinero?
–Dentro de los problemas de financiación, el Govern ha decidido salvar los temas sociales básicos y la innovación. Las restricciones nos afectan, pero no tanto como a otros departamentos. Aunque asumo que el punto de partida es bajo, no habrá recortes en investigación. Con el mismo coche, estamos haciendo más que antes, pero es obvio que aún falta gasolina.

Autor/a: J. CASABELLA / A. MADRIDEJOS

Fuente: http://www.elperiodico.com/