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16-03-2010

Formarse en el EEES, esencial para el docente universitario

Universitat de Barcelona

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El trabajo formativo del profesorado universitario se convierte en fundamental en el nuevo entorno de aprendizaje en el que nos sumerge el Espacio Europeo de Educación Superior. El director del Instituto de Ciencias de la Educación (ICE) de la Universitat de Barcelona, Antoni Sans, ha conversado con nosotros sobre ello y nos ha contado las soluciones que propone la UB en este ámbito.

La actualización profesional y el desarrollo de competencias docentes en el ámbito de la educación superior son cada vez más necesarias. Atrás quedaron los tiempos en los que la formación docente solamente se aplicaba en otras etapas educativas previas. Según Antoni Sans, en este ámbito “se progresa adecuadamente”. “La valorización de la formación entre el profesorado universitario está creciendo notablemente”-nos cuenta-. “Ello tiene relación con los nuevos retos y con la necesidad de construir y evidenciar la propia carrera profesional. La formación ya forma parte de los sistemas que reconocen la labor de los profesores universitarios aunque todavía con un peso inferior al de otras etapas educativas”.

El hecho de que los profesores se enfrenten a un concepto de enseñanza que impulsa a utilizar métodos de aprendizaje más activos y orientados al alumno hace que el profesional necesite prepararse y actualizarse adecuadamente para ajustarse a este nuevo modelo. Para Antoni Sans, la formación para docentes se dirige a distintas áreas primordiales: “la planificación docente; las nuevas metodologías y estrategias de aprendizaje activo; las competencias de un profesor como investigador; el área del uso de las tecnologías de la información en la docencia y, finalmente, todos los temas relacionados con el desarrollo profesional”.

En el caso de los docentes universitarios, el Espacio Europeo de Educación Superior provoca que la formación relacionada con “el cambio metodológico y organizativo” que este implica se convierta en esencial. Como ejemplos, Sans menciona las nuevas metodologías interactivas, el blend learning, la individualización de la enseñanza, la tutoría académica y docente, y el curriculum orientado en el alumno. Todo ello se une a un entorno marcadamente tecnológico, que acentúa el peso de las herramientas formativas relacionadas con la red

Además, de forma general, los profesores universitarios han de aprender a trabajar en equipo (“los equipos docentes deben ser el centro de ejecución curricular”, señala), a pensar en la docencia en “términos de competencias y no tanto de temáticas”, y a realizar seguimientos personalizados del alumnado.

Para hacer frente a estos nuevos retos, la Universitat de Barcelona integra metodología, temas y herramientas formativas a través de un programa de formación específico y tutorizado que, bajo el nombre de CLIP Universitario (Cursos en línea para el profesorado universitario en castellano), se desarrolla a través de una plataforma virtual. El sistema, según nos cuenta Antoni Sans, permite agilizar la comunicación, la realización de actividades en línea, y la evaluación de la satisfacción del alumno a través de programas de dos meses lectivos centrados en diferentes aspectos de la docencia.

El ICE y el Instituto de Formación Continua de Barcelona (IL3), organizadores de los programas, proponen en esta edición una serie de cursos relacionados con aspectos diversos de la actividad docente que tratan de responder a varios de los retos planteados, tanto de desde el punto de vista metodológico, como de desarrollo profesional. Se trata de actividades de 30 horas de duración que se inician el próximo mes de marzo.

Para el director del ICE de la UB, la clave no solo está en los mecanismos de formación a posteriori: “los profesores no solo deberíamos tener una actitud de mejora y perfeccionamiento, sino que también deberíamos disponer de un sistema de acceso que garantizara una formación y competencia educativa adecuadas”. En ese sentido, el trabajo con los profesores noveles es imprescindible para asegurar la calidad de la docencia. Las infraestructuras y los medios adecuados han de complementar la labor del profesor, para asegurar de esta forma una enseñanza de calidad adaptada a las nuevas circunstancias. 

Fuente: http://www.universia.es