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24-12-2010

Con Bolonia, conciliar los estudios con el trabajo será más difícil

Desde el pasado miércoles 17, el Defensor del Universitario de la Universidad pública aragonesa, José María Marín, ocupa este cargo "en funciones", ya que han sido convocadas elecciones para el mismo.

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Marín estuvo días atrás en el campus oscense, donde atendió las preguntas o quejas de miembros de la comunidad universitaria oscense, profesores, alumnos y personal de administración y servicios.

Dice Marín que "los conflictos entre miembros de la comunidad universitaria son los temas más difíciles" de tratar y añade que la adaptación, este curso, de la Universidad de Zaragoza al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), el también denominado Plan Bolonia, no ha supuesto la presentación de quejas concretas, aunque reconoce que este nuevo sistema universitario hará más difícil la conciliación de la vida laboral con los estudios superiores.

PREGUNTA.- ¿La adaptación de los títulos universitarios al Espacio Europeo de Educación Superior, ha conllevado la presentación de quejas relacionadas con este cambio?

RESPUESTA.- De momento no, en relación con los grados, pero sí con el proceso de cambio desde las antiguas diplomaturas o licenciaturas a los estudios de grado. Lógicamente, las personas a las que coge este cambio, en ocasiones desean conocer cuál es el marco en el que se van a desarrollar unos estudios que se están extinguiendo. Desde este punto de vista sí que hay algunas consultas, hay alumnos de estas titulaciones (en fase de extinción) que quieren saber cómo van a poder seguir las clases, qué tipos de exámenes van a tener, con qué criterios se les va a examinar... Todo esto trae una cierta inquietud.

P.- ¿Qué temas le han planteado en su visita a Huesca?

R.- Algunos temas referidos a exámenes, fundamentalmente calificaciones; ha habido algún tema referido a situaciones especiales de conflicto que puede haber entre miembros de la comunidad universitaria; alguna situación relativa a la posibilidad de realizar determinadas pruebas por parte de personas que están en una situación especial...

P.- ¿Cuando habla de situaciones especiales de conflicto entre miembros de la comunidad universitaria, se refiere básicamente a las que tienen como protagonistas a alumnos, por un lado, y profesores, por otro?

R.- Lógicamente, la convivencia lleva esto. El tema no está tanto en que existan, porque cualquier convivencia de grupos humanos tiene sus conflictos, cuanto en que seamos capaces de superarlos y de resolverlos, y en este sentido yo creo que siempre hay voluntad de hacerlo así.

P.- En todo caso, éstos serán los temas más delicados que se pueden plantear, ¿no?

R.- Sí, son los temas más difíciles, efectivamente, porque lo que son temas que afectan a procedimientos administrativos, tenemos una normativa, tenemos un marco y entonces, basta, normalmente, con aplicarlo; si hay situaciones especiales, pues basta con considerar esas situaciones especiales... Pero cuando se trata de relaciones entre personas, las cosas son un poquito más difíciles, claro.

P.- ¿Qué colectivo de la comunidad universitaria es el que más se acerca al Defensor del Universitario?

R.- En mi último viaje a Huesca, por ejemplo, han sido todos, pero en el conjunto, lógicamente, son más estudiantes, en principio porque son los miembros más numerosos de la comunidad universitaria, y porque desde el punto de vista de lo que son posibilidades de solucionar conflictos, pues es la parte que menos conoce cómo se pueden solucionar. Por ejemplo, el personal de administración y servicios o el propio profesorado, pueden acudir a los sindicatos, tienen otras vías para solucionar sus cuestiones. Pero son de los tres estamentos, tanto estudiantes como profesores y personal de administración y servicios.

P.- ¿Llegan hasta usted quejas o preguntas sobre dos temas que en Huesca suelen ser noticia, como son la falta de infraestructuras y la implantación de unos estudios u otros?

R.- Implantación de unos títulos u otros, no porque eso creo que es política de la propia Universidad y el Defensor lo que está es para defensa de los derechos de los miembros de la comunidad universitaria. Pero temas relacionados con las infraestructuras, sobre todo déficit de equipamiento para las actividades académicas, han llegado otros años, este año no. Llegan temas relacionados con horarios, con la distribución de las diferentes asignaturas a lo largo del día, denegaciones de becas, programa Erasmus...

P.- En cuanto a los horarios, ¿es gente que tiene difícil compaginar las clases con su trabajo?

R.- Ese es uno de los puntos principales y en el conjunto de la Universidad con más frecuencia. En el caso de Huesca son quejas que han llegado al Defensor del Universitario porque, efectivamente, la conciliación está contemplada en nuestras normativas y la Universidad tenemos que hacer todo lo posible para que se pueda conciliar.

P.- No será fácil, ¿no?

R.- No será fácil, y yo creo que con Bolonia, todavía más difícil.

P.- ¿Por qué?

R.- Porque es un sistema que pasa de la enseñanza al aprendizaje, y el aprendizaje supone una dedicación del estudiante a bibliotecas, a compartir con sus compañeros y con sus profesores seminarios que requieren la presencialidad, y eso, lógicamente, para el que está trabajando es mucho más difícil que simplemente tener a su disposición una serie de apuntes o tener a su disposición un libro de donde después rendir cuentas en un examen. Desde la oficina del Defensor no percibimos que haya un aumento (en el número de quejas) por el tema de los grados, pero yo creo que va a ser más difícil, a las personas que están trabajando, seguir los estudios con la metodología de trabajo que impone Bolonia, que con lo que teníamos hasta ahora. Es cuestión de que sepamos estudiarlo y sepamos darle una salida.

 

Fuente: http://www.diariodelaltoaragon.es