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Noticias

19-12-2009

Cerca de 4000 títulos universitarios aún no han sido adaptados a Europa

La Aneca debe examinar casi la mitad de los estudios a cinco meses de ofertarse.

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El PP cree que la  agencia encargadade evaluar los títulos ha actuado con «lentitud» y «oscuridad».
Desde 2007, las universidades españolas llevan inmersas en una carrera contra reloj para adecuar sus estudios a Europa. La adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) las ha obligado a modificar toda la formación de carácter oficial que venían ofreciendo. Dentro de pocos  meses acaba el plazo comprometido, pero llegamos tarde o a duras penas.
La renovación de las enseñanzas afecta a más de 7.000 títulos, pero desde enero de 2008, en que empezó la criba por parte de la  Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y la Acreditación (Aneca), la agencia encargada de evaluar las titulaciones, han recibido el «aprobado» poco más de la mitad. El resto está aún pendiente del visto bueno a tan sólo cinco meses de que las universidades tanto públicas como privadas organicen sus estudios y  pongan en el «escaparate» la nueva oferta a la que pueden acceder los estudiantes.
De los más de 7.000 titulos existentes, tienen el OK de la Aneca 4.307 (1.302 grados, 1.709 másteres, y 1.296 programas de doctorado), según los últimos datos del Ministerio de Educación. La cuestión que cabe preguntarse ahora es si a la Aneca le dará tiempo a ver en sólo cinco meses casi 4.000 títulos, la mismas cantidad que le ha llevado un año entero revisar. Y sobre todo teniendo en cuenta que se tarda una media de seis meses en revisar cada uno de ellos.

Malas previsiones

Las previsiones no son muy optimistas. De hecho, la Aneca ya reconocía en un informe emitido en mayo pasado que «queda pendiente la presentación al proceso de verificación de una parte importante de la oferta total del sistema universitario español». Por eso urgió a «proceder lo más rápidamente posible a la clarificación y toma de decisiones sobre algunos aspectos».
El portavoz de Universidad del PP en el Congreso, Adolfo González, cree que «no habrá tiempo». Por eso propone que «se flexibilice el calendario porque la realidad se impone». González denunció incluso que muchas universidades han puesto en marcha algunos grados este curso académico sin que ni siquiera estuvieran publicados en el BOE, el último paso burocrático que deben cumplimentar.
En todo este proceso, la Aneca ha cargado con la mayor parte de las críticas. El portavoz de universidad del PP considera que ha actuado con «lentitud, oscuridad y burocracia innecesaria», opinión compartida por algunos rectores que hace algunos meses consideraron que «no tiene unos procedimientos bien establecidos y los criterios de evaluación parecen confusos para las mismas titulaciones». La situación le costó el puesto a la antigua responsable de la Aneca,  Gemma Rauret, sustituida por Zulima Fernández a los pocos meses de que Ángel Gabilondo llegara al Ministerio.
La Aneca, por su parte, se ha defendido quejándose de la «ausencia de planificación previa»  que ha generado «una gran presión a universidades y a la Aneca para poder responder en tiempo y forma» hasta a cuarenta elementos que deben ser materia de revisión por parte de las 185 personas  de la agencia que se encargan de la criba. Sobre todo teniendo en cuenta que «nunca había afrontado una evaluación de estas características sobre un objeto definido en tan novedosos términos», dice en su último informe. La agencia incluso ha culpado al Consejo de Universidades de las «demoras importantes» en el flujo de expedientes desde el Consejo a la Aneca.

Medicina y arquitectura, atascadas en Bolonia

La adaptación a Europa de las enseñanzas universitarias está ocasionando más de un quebradero de cabeza al Gobierno. El último de los «atascos» se ha producido con Medicina y Arquitectura. Ya se manifestaron el pasado día 23 contra lo que consideran una degradación de sus títulos y no están dispuestos a dar su brazo a torcer. La profesión médica lamenta que unos estudios como los de Medicina, con una duración muy superior a la del resto de grados, vayan a recibir el mismo nivel de reconocimiento académico que otras carreras para las que no se necesita cursar tantos créditos. La profesión quiere que con el plan de estudios que tienen se los reconozca como máster, no como grados, tal y como se ha hecho con los ingenieros. Los arquitectos demandan lo mismo porque consideran que, en el caso contrario, la «devaluación» de su carrera tendrá consecuencias serias para ellos a nivel profesional. De este modo se podría dar el caso de que un arquitecto tuviera que coordinar a personas con mayor titulación, como ingenieros. El Ministerio se comprometió a crear una comisión para analizar la situación y dar una respuesta antes de Navidad. Será cuestión de pocos días.

Fuente: http://www.larazon.es