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02-11-2009

Bolonia, una asignatura aún pendiente

El sistema universitario afronta el último curso previo a la obligatoria implantación del modelo inspirado en la Declaración de Bolonia con expectación, incertidumbre y ritmos diferentes de adecuación.

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La adaptación a un nuevo método educativo que en poco o en nada se parece al que los estudiantes conocían antes de pisar la facultad es aún una asignatura pendiente, que se debe aprobar definitivamente este curso. Esta materia es este curso especialmente complicada porque el sistema universitario se encuentra en pleno proceso de adecuación, en su caso al Espacio Europeo de Enseñanza Superior (EEES), identificado con la Declaración de Bolonia, que estableció sus pilares en 1999.

Este año académico será el último en el que conviva la oferta de diplomaturas y licenciaturas, llamadas a su extinción, y la de grados y másteres, de implantación obligatoria en el curso 2010-2011. Dudas, incertidumbre, polémica y expectación marcan a un sistema universitario en la encrucijada con un presente confuso y un futuro más abierto que nunca.

Las 75 universidades existentes en el Estado han fijado distintas estrategias en esta fase de transición. Las hay que ya cuentan con toda su oferta académica adaptada, como la Universidad de Deusto y Mondragon Unibertsitatea, frente a otras que han optado por la cautela y han pospuesto la implantación de buena parte de las nuevas titulaciones hasta el último momento. Así se puede comprobar en la Guía Práctica de Universidades (www. universidades.consumer.es) que cada curso actualiza Consumer Eroski.

Esta disparidad entre universidades adaptadas al marco europeo y las que no lo están deberá estar resuelta en el siguiente curso académico 2010-2011, fecha en la que el Proceso de Bolonia culmina y pasa a ser de obligado cumplimiento en todos los centros universitarios.

A primera vista, la novedad más aparente de la entrada en vigor del nuevo modelo se encuentra en el cambio de denominación de los estudios superiores. Los universitarios ya no acabarán su formación como licenciados en Biología o diplomados en Educación Social. Pasarán a ser Graduados en Periodismo o en Química. Bolonia estructura todos los estudios universitarios de Europa en tres niveles consecutivos comunes: Grado, Máster y Doctorado. En el curso 2010-2011 no podrán ofertarse plazas de nuevo ingreso en primer curso para las titulaciones de Licenciado, Diplomado, Arquitecto, Ingeniero, Arquitecto Técnico e Ingeniero Técnico. No obstante, conviene recordar que los estudiantes que hayan obtenido sus títulos con anterioridad a la puesta en marcha del Plan de Bolonia no se verán afectados por esta nueva normativa. El Real Decreto de Ordenación de Enseñanzas Universitarias, aprobado en octubre de 2007, establece que los títulos universitarios oficiales obtenidos conforme a planes de estudios anteriores a la entrada en vigor del real decreto mantendrán todos sus efectos académicos y, en su caso, profesionales.

El precio del primer curso de una misma titulación puede ser hasta 30 veces más caro en función de la universidad elegida

Esta nueva universidad tiene la ventaja de enfilar su formación hacia la senda que marcará un futuro más especializado y con un título homologado en Europa. Y el inconveniente de acceder a un sistema aún imperfecto e incompleto.

La reestructuración de las enseñanzas superiores se refleja también en su duración. Con el Proceso de Bolonia, las carreras de tres años son ya cosa del pasado. Esto redunda en el aumento del tiempo de formación para algunas titulaciones, el descenso en otras e incluso su desaparición, al menos tal y como se identifican en el sistema tradicional.

El primer nivel de la enseñanza universitaria, el Grado, tiene una duración de 4 años, lo que equivale a la superación de 240 créditos europeos (ECTS). Y es que cambia también el concepto de crédito universitario tal y como lo conocemos ahora. En lugar de centrar el eje de evaluación y de conocimiento en la clase magistral, se enfoca hacia el trabajo personal del estudiante, al que se pretende dotar de mayor iniciativa y autonomía. El acento no se pone tanto en la enseñanza como en el aprendizaje.

Los estudios de grado -a los que se accede como hasta ahora: título de bachiller, o equivalente, y prueba de acceso a la universidad aprobada-persiguen dotar al estudiante de una formación esencial para el ejercicio de una actividad profesional. Para finalizar el Grado, el universitario debe elaborar un trabajo.

Una vez que el estudiante concluye su Grado puede lanzarse a la búsqueda de empleo o bien puede continuar su formación cursando un postgrado, bautizado como máster, que complemente sus estudios. La principal novedad es que los másteres, cuya duración será de uno o dos cursos (60 ó 120 créditos ECTS) según el plan de estudios, ya no serán títulos propios reconocidos únicamente por el centro que los imparte, sino que se convierten en una titulación oficial. Se dividen entre profesionales, que forman al estudiante para ejercer una profesión, o de investigación, paso previo para cursar el doctorado. Y es ahí, en el doctorado, donde se encuentra otra de las innovaciones de Bolonia.

Fuente: http://www.deia.com